Espinosa es en sí un observador insistente, aquel que ronda la imagen con aplicada paciencia en busca de su comprensión estética. Su trabajo es el resultado de una fascinación por los fenómenos de la luz en contraste con la sombra, que como consecuencia del ejercicio agudo de observación, el artista convierte en hábito por la práctica frecuente. Es así como al artista le resulta particularmente interesante el “paisaje aparente” como experiencia óptica, como fenómeno de la luz. En efecto Espinosa, cautivado por los sutiles efectos cromáticos, percibe la disolución de la gura en el paisaje y siente profunda atracción por la percepción reeja que produce el acercamiento y distanciamiento de la imagen observada.

El artista creador no sólo procura una mirada distinta sobre el universo sino que además, como se especulaba en la segunda mitad del siglo XIX, de forma colindante con el ideal poético, el artista desarrolla una visión alterada de la realidad que se hace maniesta en la elección preponderante de una paleta distintiva. Efectivamente, Espinosa explora la luz a su gusto en la constitución de las pequeñas partes que avanzan para formar el todo. Sus manchas casi abstractas, desde cierta perspectiva, adquieren luego identidad conjunta al contemplarse la totalidad del paisaje.

Es así como en ejercicios repetitivos, y al experimentar los distintos momentos de una misma imagen y su reproducción consecutiva, el artista descubre el encanto de la línea estructural. Lentamente sus portadas góticas de catedrales espectrales se desvanecen en el paisaje. Lo insinuado se convierte en simbólico y el volumen en la representación arquitectónica apenas delineada sin ambiciones perfeccionistas, lo cual refuerza la idea de la irrupción de lo geométrico en el estudio del paisaje. Surge así la reexión plástica sobre la elaboración humana como elemento modicador del entorno y la posibilidad de emancipación que brinda la transformación libre.

Romper con la armonía del entorno, la modicación del paisaje en la creación plástica y la incorporación de la geometría al horizonte natural, son algunos de los cuestionamientos posibles en la obra de Jorge Espinosa, como expresión de un proceso propio de experimentación plástica.


Ada Ramírez

 

“Sigo pintando sólo para saber
por qué no puedo poner en el lienzo lo que veo”.
Alberto Giacometti